Spotify

Desde hace algún tiempo las plataformas donde normalmente escuchábamos música, han venido acomodando sus espacios para darle cabida a la nueva forma de comunicación, educación, difusión y entretenimiento del siglo XXI, como lo son los Podcasts.

Spotify no se queda atrás y aprovechando toda su potencialidad y posicionamiento en los últimos tiempos, quieren a todos los Podcasts y podcasters en su plataforma, al parecer sin distinciones.

Es así como en agosto pasado crean Spotify para Podcasters para animar a la comunidad podcastera a seguir creando contenido y compartirlo a través de su plataforma.

Inicialmente Spotify para Podcasters es un panel de análisis para los podcast, para conocer el comportamiento de nuestro contenido y descubrir otros podcasters.

Pero Spotify quiere ir un poco más allá, por eso apuesta y ha invertido para convertirse en la plataforma de Podcast más fuerte de la red, porque ahora quiere que los podcaster graben el contenido totalmente en su plataforma, y esta herramienta parece que será totalmente gratis.

Por el momento no tenemos más detalles precisos, de cómo será ese botón, ni si se dispondrá de una consola de grabación y ecualizadores dentro de la plataforma de Spotify como los que dispone Spreaker; lo que si sabemos es que los Podcast y en especial los Podcasters ahora parece somos una comunidad más valiosa, porque somos asociaciones crecientes en muchas redes y a la par van aumentando los consumidores de podcast, que han encontrado en los contenidos temas interesantes de acuerdo a las creaciones de cada posdcaster.

Por lo tanto, cada día la demanda es multicultural y el contenido en español es el más diverso.

Spotify lo descubrió, nos quiere enamorar, retener, y hacerse del trono como el rey en las plataformas del Podcast.

@Negfertty
Negfrecttis Millan Perez
Siempre sonriéndole a la vida.
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#Podcaster
#AsesoríaOnline
@cittalatina @Umidehu
Comunicaciones y RRPP


¿Necesito un DAW para producir mi podcast?

Después de decidir la temática y estructura de tu podcast, cómo y con qué vas a grabar y donde vas a subir los audios, llegas al punto de tener que elegir el software con el que vas a editar tus audios. Y la verdad es que es casi en lo último que pensamos.

Quizá es porque la mayoría empezamos con Audacity que es gratuito, está presente en todas las plataformas y es más que suficiente para editar un podcast. En cuanto empiezas a buscar un poco es la primera opción que encuentras y ya la das por hecho. También fue mi opción cuando empecé hace poco más de dos años con mi podcast.

La condición indispensable es que el editor de audio sea multipista. Ya que aunque nuestro podcast sea sencillo y vayamos a grabar solo o sola, lo más normal es que queramos añadirle alguna intro que ayude al oyente a identificar el podcast cuando la escuche o quieras añadirle una música de fondo que acompañe tu voz. También se puede dar la posibilidad que algún día tengas una colaboración con otra persona.

El caso es que es muy fácil que dispongamos de varios audios y no solamente el de tu voz. Un editor multipista te va a permitir trabajar cada audio por separado para obtener así una mezcla adecuada o grabar varias pistas a la misma vez. Y Audacity cumple todos los requisitos, y no es el único, por ejemplo Ocenaudio también es multiplataforma, gratuito y nos vale igual.

Pero la realidad es que según la evolución que tengas tú como podcaster y como sea la evolución de tus proyectos, te puedes encontrar en la tesitura de necesitar dar un paso más allá. Y es en este momento cuando te encuentras que no sabes qué editor elegir ya que al igual que con el hardware también en esto tenemos múltiples opciones.

Ni que decir tiene que no hay un editor de audio perfecto para todo el mundo y que esto es cuestión de gustos y necesidades. Cuando hablo de dar un paso más allá, me refiero a disponer de un editor más completo, que suelen ser también sintetizadores. Son conocidos como estaciones de trabajo de audio digital, DAW (Digital Audio Workstation).

¿Y qué es lo que obtienes con estos editores?

Pues te ofrecen más opciones a la hora de editar, un flujo de trabajo más cómodo, ahorrar tiempo y poder obtener un sonido mejor. Hagamos un repaso de los puntos más importantes:

  • Te da la posibilidad de configurar distintas plantillas para cada uno de los Podcast que tengas, lo cual te ahorra tiempo en la edición ya que puedes agregar el número de pistas que necesitas, con los plugin que uses y los distintos audios del tipo intro, cortinillas o efecto de sonido que suelas añadir. Así cada vez que vayas a grabar un episodio ya tienes gran parte del trabajo hecho y solo es grabar tu voz y hacer unos pocos ajustes.
  • Siempre tienes el audio original y completo aunque cortes o elimines trozos. Cada trozo es el audio completo solo que ves una parte nada más y si alargas por un extremo vuelves a tener todo el audio. Esto te da una seguridad enorme porque no vas a perder el audio por un error, y trabajar con el mismo es más fluido.
  • Te permiten usar un gran número de plugin tanto internos como externos y lo mejor es que el uso de los mismos es en tiempo real y esto para mí es un punto muy interesante. Al trabajar en tiempo real, nunca modifican la onda es como si fueran capas que puedes activar y desactivar en cualquier momento y así analizar cómo cambia el sonido con ese efecto, pudiendo cambiar su configuración sobre la marcha e ir escuchando las diferencias. La edición toma otra forma, otro matiz y siempre tienes de base el audio original.
  • Te da la posibilidad de poder usar distintos tipos de pista, una puede ser para voz, otra para midi, otra para un Bus, tu decides en cada momento el uso que le vas a dar.

En definitiva con uno de estos editores puedes realizar mucho mejor la mezcla y llegar a conseguir un sonido de mejor calidad. El sonido que tu tienes en mente.

Es cierto que la mayoría de estos programas están orientados a la producción musical y eso te puede echar para atrás, pero te puedo asegurar que son igualmente válidos para producir un podcast. Evidentemente la curva de aprendizaje aumenta considerablemente y hasta asusta pero la motivación de conseguir el producto final que tu has ideado supera estos obstáculos.

¿Y cual elijo? Te preguntarás.

Te diría que hay que probar varios para encontrar el que realmente se adapta a tus necesidades, esto es lo ideal pero hay dos parámetros fundamentales que te condicionan a la hora de elegir. Uno es la plataforma con la que trabajes en tu PC y otra el precio del editor.

Hay algunos que son multiplataforma, y puedes encontrarlos tanto si utilizas Windows, Mac Os o Linux. Pero son minoría ya que la mayoría trabajan para una plataforma única o como mucho dos, siendo las más comunes Windows y Mac Os. Pero esto no te debe desalentar porque para las 3 plataformas puedes encontrar buenas soluciones y dependerá de lo que estés dispuesto a invertir. Y si, gratuitas o de poco coste hay algunas.

Es curioso que el cambiar de micrófono, de interfaz de audio, de grabadora, no nos cuesta tanto sin embargo invertir en software parece que se nos resiste un poco.

Y teniendo en cuenta todo esto, para ir finalizando este post cuya única intención es animarte a probar estos editores y conseguir un sonido mejor, te voy a recomendar el software que actualmente estoy utilizando. Se trata de Reaper y es el primer Daw que utilicé cuando dejé Audacity y al que he vuelto después de haber probado Hindenburg y Adobe Audition, ambos muy buenos editores pero con un coste considerable.

Reaper es multiplataforma, aunque para Linux está en versión experimental. Lo cual te puede afectar a la hora de utilizar plugin externos que no están diseñados para esta plataforma, pero puedes trabajar sin ellos perfectamente. Yo lo he utilizado tanto en Windows y Linux. Y funciona muy bien.

Tiene una versión de prueba de 60 días y su licencia cuesta 60$ pero a día de hoy la versión de prueba es extensible por tiempo ilimitado. Solo has de decirle que lo quieres seguir probando y listo. Así que es una muy buena opción para dar ese salto de calidad en tus producciones. Y bueno mi consejo es que si tienes posibilidad de probar, pruebes distintos editores hasta encontrar el que te va bien y con el que te sientes cómodo, casi todos tienen versiones de prueba y si das con alguno que realmente te llene quizás te plantees invertir en él.

Laura O.
Podcaster. La voz detrás de @vaciatubandeja. Project manager en @UnionPodcastera

¿Qué queremos contar en nuestro podcast?

Cuando pensamos en los ítems indispensables para que un podcast sea profesional o correcto empezamos a indagar en dónde grabar, qué tipo de micrófono usar, cómo editarlo. Damos por sentado que tenemos definido el contenido, obvio! Spoiler alert: no es tan fácil decidir el contenido ni tampoco comunicarlo.

¿Qué queremos contar y cómo?

Ya decidimos que vamos a hacer un podcast, porque nos gustan, lo podemos hacer y tenemos algo para contar. Y ahí llega el momento de la hoja en blanco o de ir al micrófono y ¿Qué decir?

Acá la lista con algunos miedos que aparecen y unos tips para llevarlos adelante. ¡No están solos ni solas en esto!

  1. ¿Por qué alguien elegiría escucharme a mí?
  2. Siento que hay muchos podcast con esta temática.
  3. Si escribo lo que quiero decir va a sonar “leído” y si no lo escribo me desordeno.
  4. ¿Como hago para saber que le gusta a mi público?

En primer lugar es importante saber de qué vas a hablar en tu podcast. Hay un motivo por el cual eliges ese tema, ya sea porque es algo que te apasiona, porque refiere a experiencias vividas, porque es de lo que hablas con tus amigos, porque tienes conocimientos específicos sobre la temática o simplemente porque encontraste un sponsor para el tema del que vas a hablar.

1) A la pregunta de por qué alguien elegiría escucharte la respuesta es otra pregunta “ ¿Y por qué no?”. El desafío con el que te vas a encontrar es que tu podcast tenga un diferencial y que sea ese el motivo por el cual el público va a escuchar tu podcast aún habiendo muchos otros que tratan la misma temática.

2) Puede suceder que el tema del que vas a hablar en tu podcast ya aparezca en algún otro. Por eso es fundamental realizar un searching de tu contenido. Un tema recurrente es “cine y series”, y más allá de tu diferencial te puede resultar práctico escuchar esos podcast justamente para no repetir el contenido o abordarlo de otra manera. De este modo no hay plagio y evitas ser una copia, ya que siempre entre una copia y un original nos quedamos con el original (ya sea un podcast o un perfume)

Desde “Fenómenas Podcast” buscamos transmitir historias de mujeres interesantes, innovadoras y disruptivas. Si bien hay muchos podcast sobre biografías de mujeres cada uno tiene su particularidad. Los y las oyentes de “Fenómenas” saben con qué tipo de historia van a encontrarse aunque no conozcan a los personajes.

3) Escribir ayuda a ordenar las ideas y si en tu podcast aparecen datos concretos como fechas, nombres o estadísticas, va a ser conveniente tenerlos anotados. No en todos los podcast se trabaja con un guión pero en caso que lo hagas es necesario que no suene leído. Hay que lograr un tono conversacional ¿Cómo hacerlo? Practicando. Si es necesario no dudes en recurrir a algún taller de locución o actuación. Puedes leer, pero si ese audio suena a informativo de radio o a telegrama vas a tener que grabarlo de vuelta. En caso que tu podcast sea de literatura, ensayos, etc, en el audio se escuchará tu lectura, pero aún así es necesario cuidar el tono.

4) Según cómo distribuyas tu podcast puedes acceder a algunos datos respecto a tu audiencia: Edad, zona geográfica desde donde escucha, cantidad de escucha por episodio. Tener redes sociales de tu podcast ayuda. Sirve como medio de contacto para tus oyentes y es un canal a través de cual podes medir la respuesta de la audiencia sobre cada episodio. También puedes llevar adelante acciones para que los oyentes participen.

Bonus Track: ¿Intro o Skip Intro?

La intro es tu sello, anuncia de que se trata lo que vamos a escuchar, ayuda a fortalecer la estética de tu podcast. Team intro y team un breve cierre. En definitiva se trata del packaging de tu producto.

Esperamos haber ayudado a definir tu contenido y en especial que te animes a grabarlo y difundirlo.

Laura Tomala
Locutora de radio. Considera a la cultura como herramienta empoderadora y transformadora.
Realiza el podcast Fenómenas

Repaso del Podcast UP

Ya estamos aquí de nuevo para hacer un repaso de las últimas publicaciones del podcast de la Unión Podcastera.

Comenzamos con la entrevista realizada por  Iván Patxi a Alberto Espinosa “Espi”, técnico de sonido y ambientador sonoro de la productora “Yes we Cast”. Una charla muy interesante donde Alberto nos habla de este mundo apasionante que es el sonido y nos regala algunos tip que nos pueden ayudar a mejorar nuestras producciones. ¡Un episodio que no te puedes perder!

En el siguiente episodio seguimos con temas técnicos y en esta ocasión se nos ha visitado José GDF (@JoseGDF) que junto con Andrea Soaafi nos hablan de micrófonos. Pero no se trata de una comparativa sino de desgranar los detalles técnicos de los mismos. Si estás pensando en comprar un micrófono y quieres hacer una compra con más conocimiento has de escuchar este episodio.

Seguimos con una incursión al mundo linux con la entrevista Natanael Garrido de NeositeLinux que en esta ocasión charla con Francisco Balam. Natanael nos habla de su podcast, sus comienzos y nos enseña el maravilloso mundo del Open Source. Si eres linuxero seguro ya lo conoces pero si no es así esta es la mejor ocasión para hacerlo. Escucha el episodio y entra en el mundo linux.

Y para terminar, un grupo de podcaster bastante conocidos en nuestra comunidad, Ernesto Acosta (@elavdeveloper), José GDF (@JoseGDF), IvanPatxi (@ivanpatxi), Yoyo Fernández (@yoyo308), José Escolar (@JosEscolar) y Andrea Soaafi (@AndreaSoaafi) se sinceran con nosotros y debaten un tema un tanto personal, si sus conocidos y familiares saben que son podcaster. Si tu también eres podcaster seguro te sentirás identificado con más de uno. Escucha el episodio y disfruta.

Y hasta aquí el repaso de hoy, esperamos que los episodios sean de tu interés y los disfrutes.

Cómo surge un podcaster

Una de las preguntas más recurrentes que nos hacen cuando somos niños es “qué queremos ser de grandes”, entre las respuestas más comunes encontramos: médico, ingeniero, bombero. En lo personal no he escuchado a ninguno niño mencionar esas profesiones, yo mismo quería practicar la lucha libre y, hoy en día, creo que ningún niño las tiene en su mente pues seguro las han cambiado por una sola: “youtuber”. Pero más allá de si en verdad alguno de nosotros mencionó a aquellas profesiones lo cierto es que a ningún papá se le ocurriría pensar: “mi hija quiere ser médico, la voy a llevar a un hospital para que vea una operación a corazón abierto”; lo más seguro es que si hiciera eso la niña se asustaría o imaginen a un niño al que se le rompe toda su ilusión al ver a las personas calcinadas. La respuesta que damos a esa pregunta cuando somos niños pasa como una ocurrencia porque de tomarse en serio quizá no habría más doctores, ingenieros o bomberos en el mundo.

Pero casualmente esa pregunta no desaparece de nuestra vida, incluso se vuelve más imperativa y se nos exige una respuesta cada vez más definitiva. Primero los padres van perfilando un tipo de educación con base en la escuela que elijan para nosotros, porque si está más inclinada a las artes o a las ciencias desarrollaremos afición o aversión hacia ellas. Luego vamos tomando un poco de conciencia de qué es lo que nos gusta y nosotros mismos nos vamos inclinando hacia ciertas lecturas, actividades e incluso amistades que nos parecen afines a lo que queremos ser “cuando seamos grandes”. Y llega el momento de la decisión: hay que escoger una carrera que a la larga se convertirá en nuestra profesión, nuestra identidad, nuestro futuro y es aquí donde aquella idea loca del padre llevando a su hijo frente a un incendio real cobra vida porque somos nosotros mismo quienes lo hacemos. Cuando llega el momento de decidir nuestra futura profesión no nos conocemos del todo, no sabemos qué otros intereses podríamos adquirir, qué otras habilidades podríamos desarrollar o cuáles no nacieron con nosotros (yo por ejemplo no tengo la habilidad de reparar algo con mis manos) y la educación que recibiremos no ayuda para estos descubrimientos porque todo el camino que recorreremos está dirigido a un solo lugar: ser médico, ingeniero, bombero. Todo parece indicar que la vida, la escuela, quienes nos rodean están ahí para exigirnos ser sólo una persona y nada más que esa persona.

Es verdad que la educación que se nos imparte, incluso si no nos equivocamos de carrera –a mí me sucedió– está estructurada de tal forma que sólo nos permite encontrar y utilizar un número determinado de intereses o talentos, ello es necesario para convertirnos en buenos administradores, sociólogos, arquitectos pero conforme vamos avanzando nos damos cuenta que hay mucho de nosotros mismos que no podemos compartir o desarrollar en el marco de lo que nos dedicamos. Pero ahí están esos intereses: nos gustan las películas de terror de serie B que nadie ha visto, nos gustan los manga japoneses que nadie entiende, nos gusta hablar de computadoras con palabras que nadie ha escuchado, nos gusta contar anécdotas de nuestro país que nadie conoce, conocemos estadísticas deportivas o anécdotas de grupos musicales que a nadie parece importarles, leemos autores desconocidos que sin embargo nos parecen genios, damos buenos consejos a nuestros amigos mientras compartimos una cerveza o se ríen de los chistes que se nos ocurren en el momento.

Conforme vamos creciendo y nos vamos conociendo un poco mejor, descubrimos que nos gustaría ser y hacer más de lo que la escuela y el trabajo nos permiten. Con su permiso, me pondré de ejemplo: yo estudié filosofía hasta el más alto grado académico al que se puede aspirar y en el camino me percaté que, dentro todo lo que se puede hacer en esta profesión, lo que más me gusta es dar clases, es decir, hablar; elegí esa carrera entre otras cosas porque me gusta leer y en el imaginario colectivo a quien le gusta leer le gusta escribir y ser “intelectual”, pero lo que siempre me ha gustado incluso antes que leer es ver películas, algunas me han ensañado más que los libros; si juntan el gusto por hablar e intercambiar opiniones con las películas de inmediato ya se están imaginando: los medios de comunicación son el lugar ideal de este compañero, pero no me gusta qué me digan de qué hablar, por cuánto tiempo hacerlo o dónde hacerlo… me gusta la libertad que tengo de para ligar ideas, libros, películas, experiencias mientras enseño. Pero resulta que sí he trabajado en la radio profesional de mi país y en televisoras locales en mi comunidad, es decir, he tenido la experiencia aunque sea de forma breve. Y le voy a añadir una más: no puedo arreglar nada con mis manos pero mientras los artefactos funcionen me encanta manipularlos: cámaras de video, grabadoras de audio, cámaras fotográficas, computadoras, software, como diría un conocido: me gusta aprender a manipular los fierros, en este caso, los que se ocupan para hacer un video, un audio, una imagen digital, etcétera.

A estas aficiones y habilidades que fui conociendo y desarrollando a lo largo del tiempo sólo le faltaba encontrarse con el último ingrediente: el podcast. Cuántos de nosotros no hemos hecho del podcasting el medio por el cual nos sentimos como si fuéramos nosotros mismos en verdad y no el que tiene que cumplir un horario, usar un uniforme, reportar a un jefe o sacrificar sus fines de semana para alcanzar alguna meta laboral. Espero que estén de acuerdo conmigo en que un podcaster nace cuando nos damos cuenta de la libertad que tenemos de ser con base en lo que nos gusta y no en lo que nos “obligaron” a aprender en la escuela o en el trabajo. Ser podcaster no implica ser periodista frutado o algo por el estilo, ser podcaster es tomar el riesgo que implica hablar de lo que uno quiere hablar, compartir lo que aparentemente ni a nuestras parejas, padres o hijos les importa como a nosotros, es tomar el riego de nos saber si habrá alguien del otro de los auriculares. Un podcaster surge cuando decidimos tomar nuestras habilidades, intereses y conocimientos más personales, ponerlas en un solo lugar y compartirlos con alguien más.

Se menciona mucho que una de las ventajas de los podcast es la libertad que te da hacerlos cuando quieras o puedas, pero ésta no sólo se limita a poder hacerlo a nuestro ritmo, con los mínimos recursos, sin las presiones de un trabajo; la auténtica libertad que nos ofrece el podcasting es compartir con otros una parte de nuestra personalidad que quizá estuvo escondida pero que hoy, gracias al podcasting, sabemos que sólo estaba a la espera del medio idóneo para salir a luz. La libertad que nos ofrece hacer un podcast es poder ser quién queremos ser, sorprender al mundo con nuestras ideas, con nuestras opiniones, gustos e intereses. Un podcaster surge cuando el podcast se convierte en el epicentro de sus gustos, habilidades e intereses y cuando le da clic al botón de REC para ser la persona que le gusta ser. Un podcaster surge cuando hace del podcast la expresión de su propia libertad.

Alberto Ruiz
Doctor en Filosofía
Conductor del Podcast Cine Autopsias